jueves 8 de diciembre de 2011

Un poema olvidado de Cunqueiro

Nueva entrega del homenaje a Cunqueiro en la web de DVD Ediciones.

http://www.dvdediciones.com/cunqueiro_angelcpapeldecolor.html

sábado 3 de diciembre de 2011

Cantigas y cárceles. Juan Manuel Macías.



Todavía palpita la carne y el verbo en “Tránsito” y Juan Manuel Macías ya nos sorprende -¡y de qué manera!- con una nueva entrega poética. “Cantigas y cárceles” está cantado en el envés de “Tránsito”, la misma voz interpreta una nueva partitura: estábamos todavía atrapados en el fuego circular de su Partenio y ya este poeta incendiario prende fuego a un bosque de endecasílabos en el otro extremo del horizonte, crepita el verso en la espiral gramatical de las pavesas, la loca matemática de la rima marca el pulso del vuelo, “una rima es un péndulo muy serio, / arco iris con billete de ida y vuelta / de tus párpados al centro del misterio”.

Acendrada arquitectura formal donde resuena un amor sin ataduras por la mejor poesía escrita en nuestra lengua, Góngora empuja el alba por el Callejón del Gato y reclina su ebriedad en el hombro deshilachado de Max Estella. Ronda de planetas, el corro ciego de los astros es metrónomo del alma. Con la tenacidad del carrusel y el péndulo el poeta hace recuento de pasiones, “un ir y venir pensativo de pies descalzos”, motor inmóvil que hace girar el poema en tragicómica danza de “náyades con gafas”. El humor como última máscara de la desolación. En el pórtico de este libro afirma Gerardo Diego: “Yo no sé hacer sonetos más que amando”; Juan Manuel Macías, como cualquiera de nosotros, sólo sabe reír con el corazón abierto.


(UN POEMA DE "CANTIGAS Y CÁRCELES")

ITINERARIOS

Mi camisa tendida mide el torso del viento
si amanece tiznada de astronomía
y en sus ojales quedan prendidos raros verbos
o un catálogo gentil de despedidas.

Qué madrigal tan cierto aquella plaza
que gira y gira en torno a la pregunta
veladamente formulada cuando
los piratas rasgaban los atardeceres
y no había más lágrimas que un pétalo de mundo
olvidado al final de cualquier escalera.

Sólo el viento conoce, amigos míos,
el engranaje tierno de los mármoles,
los cóncavos rumores que edifican
esa melancolía sin destino
que cabalga en los árboles fugaces.

Un tráfago nervioso,
un ir y venir pensativo de pies descalzos
importuna la antigua tertulia de las nubes.
Las calles mustias huyen en bandadas.
Se acumulan los naipes dorados de los días
en mi mesa gastada de preguntas.
Pero, tenaz, aún brilla la esperanza
en las gotas de lluvia que inventan alfabetos
sobre la frente de los autobuses.

Con el tiempo se aprende a interpretar esquinas,
a peinar con desvelos a las infantas de las horas,
a caer honestamente por un silbo de ausencia,
a sacar sin pudor de los altillos
esos abrazos truncos que nunca se trenzaron.
Y a sospechar también que el espejo nos habla
con palabras de agua, con la luna inminente,
con el tiempo.

Abrir la puerta en la primera página,
mirar el amarillo de los mapas perdidos,
aventura y delirio del amor:
si me pierdo buscadme
en el envés azul del horizonte,
en la proa tajante de una aurora encendida,
en el regazo de las amapolas
o ante un escaparate de noviembre
donde aún se sigue hundiendo la Atlántida con trenes de juguete.

El viento colecciona arrullos de gaviotas
y los lleva de puerto en puerto en su amarga
mochila de buhonero.
                                       Sólo el viento
de balcón en balcón, de mano en mano,
trafica con los húmedos cabellos
de la mujer que emprende su espiral.

Hay tejados que tejen un lienzo de espuma
y ventanas que guardan la noche de los arces.
Si interrogáis a algunos bulevares
veréis a las sirenas tocar el organillo
en todos los relojes atrasados,
y a un banco vagabundo por el parque
esconder con pudor esa ceniza música
de cada primavera desenterrada.

La estrella centinela devolverá al hogar
un rebaño disperso de cantigas y cárceles,
y nadie habrá de nuevo que reclame
el color olvidado en un vagón de metro.

Las calles sin remedio,
por complacer al último viajero,
morirán otra vez en los brazos del viento.



domingo 6 de noviembre de 2011

DVD Ediciones en el centenario de Álvaro Cunqueiro



Cada semana un texto de un autor contemporáneo glosando (y gozando) la obra del insigne mindoniense.

DVD Ediciones. Centenario Álvaro Cunqueiro

miércoles 7 de septiembre de 2011

DOBLES VIDAS




NUPCIAL & TRAMOYISTA

Tramoyista por despecho
Nupcial por inconcluso



DOBLE VIDA #2

Euforia de colibrí
Pataleta de centauro

lunes 22 de agosto de 2011

EL SUEÑO DE IRMA

IMAGEN: Compañía Autónoma Dromosofista


El sueño de Irma

La palabra Adán durmiendo / junto a la palabra Eva. (Jorge Eduardo Eielson)
IRMA:
- Puedo mostrarle mi túnel de espanto
Lo amargo nacarado que da al fondo
Y el crujir de la noche al arrugarse
Sobre la mellada luz de las aceras.

ANALISTA:
- Puedo atenuar el vaivén del recuerdo
(Rubor ritual asociado al exceso)
Puedo trazar en sus hombros de niebla
El filo de un vendaval que se cierne.

IRMA:
- Puedo sentir sus espías sonámbulos
Fustigar con raquíticos ramajes
Codician las punzadas de mi piel
Me oculto vertical con dos espaldas.

ANALISTA:
- Puedo borrar las huellas del llanto
Dejando en la nieve falsas ofrendas
Saciar la sed con canciones veraces
Y hacerle olvidar futuras tristezas.

IRMA:
- Puedo extraviar las llaves del sótano
Donde el arcón corrompe sus herrajes
Hombres sentados en fríos rincones
Reclutan testigos de mis pensamientos.

ANALISTA:
- Puedo anudar enjambres de síntomas
Con la raíz de su esbelta fatiga
Soy portador de reclamos sin nombre
Es mi trabajo el vivir de prestado.

jueves 11 de agosto de 2011

DOS POEMAS


INICIACIÓN A LA VIDA CONTEMPLATIVA

SIÉNTESE a lo hindú (tobillos cruzados) en el bordillo de la acera
Respire aliviado como si hubiera conseguido escapar de un viejo cine
Incendiado por el miedo de los más pequeños a una tragedia muda

SIÉNTESE en el interior de una bañera que rebose agua caliente
Intente contabilizar todos los fantasmas que quizá podría ahorrarse
Evalúe con mucha franqueza la idoneidad del autoerotismo adulto

SIÉNTESE desnudo antes de que anochezca en una cama deshecha
Piense en murciélagos recién nacidos chillando su hambre en lo oscuro
Contenga el gesto de hastío al menos hasta que ella se haya ido al baño

SIÉNTESE con la espalda muy recta en la antesala rosa de un médico
¿Puede verse a los nueve años amasando la arena mojada de la playa?
Demórese un tiempo en el deseo de salir corriendo o de estar ya muerto

SIÉNTESE ante el monitor apagado de su ordenador. Compruebe si
La habitación se replica con nitidez en la pantalla. Las sombras que
A su espalda cruzan el foco de luz de la ventana pueden ser palomas

SIÉNTESE muy despacito en el regazo de su novia treinta años atrás
Moby Dick y mentiritas. ¡Cómo los ritmos a trompicones se quebraron!
Imagíneselo pues “El libro del té” entre lo poco que pudo ser salvado

SIÉNTESE en el pupitre y cumpla el ritual exculpatorio de esta semana
Sujete al títere por el interior de la garganta. Apriete hasta que diga nube
Abra bajo la mesa la cartera y deje escapar su colección de hipotenusas

SIÉNTESE a ratos en el velatorio de su padre. Esfuércese en recordar
Un haikú con nieve y rama seca. Ahora no puede precisar nada más
Tendrá que levantarse cada poco para abrazar a los que van llegando






ASUNTOS INTERNOS


¿Quién no se llama Carlos o cualquier otra cosa?
Cesar Vallejo


¿Quién cuando nadie lo ve no tira la primera piedra?
¿Quién no acaricia la testuz del bisonte que encabeza la estampida?

¿Quién en una película de terror no se ha reído?
¿Quién no sueña que alguien duerme mientras los demás vigilan?

¿Quién no ha sentido prisa ante un solar vacío?
¿Quién ve caer una hoja y no silba sin mirar a perro ajeno?

¿Quién no vistió un cadáver con un traje mojado?
¿Quién invoca un fantasma y no bosteza después con disimulo?

¿Quién al orinar no pone cara de Capellán Castrense?
¿Quién no camina un trecho de espaldas por parecer más instruido?

¿Quién no vuelca la mañana al doblarle las esquinas?
¿Quién oye decir verano y no se manda subir el brazo con que saluda?

¿Quién no dijo alguna vez esto es el final estoy perdido?
–Tres mujeres muy distantes me soñaron ese día


(El ave fénix solo caga canela

jueves 4 de agosto de 2011

SENTIDO DE LA POSIBILIDAD (II). Robert Musil


"Si existe el sentido de la realidad, debe existir también el sentido de la posibilidad
El que lo posee no dice, por ejemplo: aquí ha sucedido esto o aquello, sucederá, tiene que suceder; más bien imagina: aquí podría, debería o tendría que suceder; y si se le demuestra que una cosa es tal como es, entonces piensa: probablemente podría ser también de otra manera. /.../ Lo posible abarca, sin embargo, no sólo los sueños de las personas neurasténicas, sino también los designios no decretados de Dios. Una experiencia posible o una posible verdad no equivale a una verdad auténtica menos el valor de la veracidad, sino que tienen, al menos según la  opinión de sus defensores, algo muy divino en sí, un fuego, un vuelo, un espíritu constructor, y la utopía consciente que no teme a la realidad, sino que la trata como problema y ficción."

(Robert Musil, El hombre sin atributos)