sábado, 30 de abril de 2011

BREVE HISTORIA DEL DESÁNIMO


finalizada la última Gran Confrontación comienza a propagarse entre los supervivientes una corriente de pensamiento denominada Derrotismo Ilustrado / bajo cuya ascendencia se pone en marcha un movimiento de renuncia / de raíz quietista / organizado en pequeñas comunidades alejadas de los centros urbanos / cuyos miembros se adiestran en diversos estados extáticos de la conciencia y ritos de ausencia / que alternan con otras prácticas ceremoniales de carácter orgiástico relacionadas con los ciclos estacionales / una alambicada modalidad de potlatch emocional durante el cual los danzantes ebrios entonan a coro jocosos himnos compuestos para la ocasión: “¡Viva la desesperanza!” / “Que el deseo repique en la oquedad del desaliento” / “Caricias como rezos de ateo moribundo” /

8 comentarios:

  1. Hola Diletante. El Derrotismo Ilustrado nos recibe con los brazos abiertos, ...eso quiere decir que todavía nos contamos entre los supervivientes. Abrazos

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  2. Vaya, mi lectura era en clave de crítica a ese nihilismo contemporáneo que bajo la admonición de los preceptos new age finge la retirada (al interior hipertecnológica del hogar de un mismo, al bosque de al lado, a la aldea rural convertida en parque temático, a algún paraíso oriental) como modo de aceptación de lo que hay. Somos los últimos hombre nietzschecianos, eso es lo único que tengo claro, y contra eso ¿qué?

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  3. Hola Willy, bueno, solo es un producto literario, no pretendía hacer un manifiesto nihilista. Aún así, no creo que siempre `retirada´ sea sinónimo de `aceptación´. Y a veces la acción puede suponer una aceptación del terreno de juego propuesto por el enemigo. también hay una aceptación activa y actuante, la de consumir, producir, ...o colaborar con el tráfico de datos balando en las redes sociales (es que acabo de apuntarme al feisbuc). Y sobre la pregunta con que terminas tu comentario, no tengo ni idea. Creo que el mensaje ideológico que esconde el post se podría exponer así: la única utopía es algo muy parecido a un colapso post-atómico.
    Pero, lo dicho, era solo literatura.

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  4. Nunca es "sólo literatura", creo.

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  5. OK De acuerdo, ese es el punto de vista adecuado desde el lugar del lector, ...pero para el autor (para este autor) no hay un programa ideológico previo a la obra. La ideología estará ahí muy a mi pesar: yo pretendo jugar con palabras y estoy transmitiendo ideología, pero a mí me compete solo la primera parte del aserto, la segunda parte es ya cosa de todos, y este intercambio de pareceres lo demuestra: el sentido, o mejor los sentidos de una obra, no pertenecen ni al autor ni al lector. Como diría el señor Ranciere, "son una tercera cosa de la que ninguno es propietario".

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  6. No voy a poner en duda la intencionalidad -el juego-, pero no es la única razón para escribir. Siempre -creo- hay una intencionalidad performativa, incluso aunque uno se la niegue a sí mismo. Cuando hablas del Derrotismo Ilustrado (afortunado juego de palabras, por cierto) sabes que estás sintonizando con algo parecido a un estado de ánimo colectivo y que estás buscando darle una forma, trazar un contorno. Mi lectura, y perdón por la insistencia, es que la busca de ese contorno era para bombardearlo con precisión y marcar puntos de fuga para escapar de ahí. Lo digo porque me siento concernido por esa definición.

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  7. Que los dos nos sentimos implicados, de una u otra manera, en esa deserción ha quedado muy claro. Y a mí me viene muy bien que se me recuerde de vez en cuando de qué pie cojeo, ...aunque no pueda remediarlo.
    Por decirlo con tus propias palabras: si me escapara de ahí (de esa especie de decepción alucinada) no sabría adónde ir.

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